sábado, 29 de noviembre de 2025

Trabajando para El Profeta

 Hoy a mediodía, como la mayoría de las mediodías, mientras comía y leía un libro de Defensa Contra las Artes Oscuras en mi sitio habitual de la mesa de Hufflepuff, en el Gran Comedor, he recibido el Diario El Profeta, con la extraña noticia en portada de como nadie en el mundo mágico puede hablar, algo inexplicable, que ni siquiera los trabajadores del Ministerio de Magia, no los sanadores de San Mungo saben porqué ocurre. Dice que lo investigan. No sé yo si estos harán mucho, pero si eso dice, algo más tranquila ya me quedo. Tengo ganas de recuperar mi voz y volver a cantar. No digo a hablar porque últimamente no lo hago mucho pero quiero recuperar mi voz. Voy pasando las hojas mientras otras noticias e imágenes en movimiento inundan las páginas del diario. Cuando llego a la página de empleo, veo un anuncio de que el diario necesita nuevos redactores, incluso estudiantes del colegio. Últimamente no estoy en mis mejores momentos económicos y un trabajito me vendría bien. Leo la oferta con atención:

"SE NECESITAN REPORTEROS para este mismo diario. 60 galeones por artículo. No importa si eres estudiante de Hogwarts. Si te gusta escribir, envíanos una lechuza y nos pondremos en contacto contigo inmediatamente. ATT: LA REDACTORA JEFE DE EL PROFETA.

Sonrío para mía adentros y aunque no es que me vaya hacer millonaria, decido escribir. Así ocuparé mis ratos libres y ganaré unos galeones. Será mi primer trabajo oficial y remunerado. Si me cogen. Espero que lo hagan ya que así me evitaré tener que decidir entre ser Aurora, Sanadora de San Mungo o dedicarme a vaguear. Tampoco tendré la tentación de acercarme al cuartel de los mortifagos para unirme a su causa.